Salta Vinícola: Selección de Vinos y Bodegas Emblemáticas

Salta Vinícola: Selección de Vinos y Bodegas Emblemáticas

Exploramos la riqueza de los vinos de altura de Salta a través de las bodegas que convirtieron a esta provincia en una de las más ricas en vitivinicultura.

Los vinos salteños han conquistado paladares de todo el mundo, logrando posicionarse como los más buscados, después de los mendocinos.

El secreto de su éxito radica en los viñedos de altura estratégicamente ubicados entre los 1600 y 3100 metros sobre el nivel del mar, distribuidos en distintas localidades a lo largo de la ruta vinícola salteña, entre las que destacan Cafayate, Molinos, Tacuil, Payogasta, Colomé y Cachi.

El área central de producción de vinos de Salta se encuentra en los Valles Calchaquíes, donde el clima seco y templado crea las condiciones ideales para el cultivo de la vid. 

En este artículo exploramos algunas de las bodegas y vinos más destacados de esta provincia del noroeste argentino.

Inculto es el proyecto del enólogo Matías Michelini y el productor Francisco “Pancho” Lavaque, enfocado en la producción en viñedos especiales y radicales por su altitud, suelos o antigüedad. Sus vinos provienen de todo el norte argentino, con una mirada de frescor para los tintos y blancos de la zona, generalmente concentrados y muy maduros.

Francisco Lavaque, quinta generación de viticultores de su familia, hijo de Rodolfo Lavaque, lleva el vino en sus genes, siendo una figura clave en la industria del vino salteño.

El proyecto Inculto nació en 2019, cuando Matías Michelini conoció Cafayate y, junto a Francisco, concibieron la elaboración de 10 vinos durante esa misma vendimia.

El nombre de la bodega está inspirado en la forma en que se llama en los planos a los sectores no cultivados de la finca. 

Francisco define a sus vinos como vinos de paisaje: “ejemplares que hablan de la historia del lugar, sus características, sus suelos. Te llenan de información del terruño. Queremos que todo el paisaje se perciba en una copa”.

El Abrazo es un Malbec con uvas plantadas con el sistema de conducción en gobelet. Las uvas con las que se elabora el vino rodean un cactus que parece formar una familia abrazándose. Esta imagen tiene una gran energía en la composición del paisaje, inspirando la implementación de una viticultura de precisión para realzar la belleza del entorno.

Las plantas son regadas con agua de deshielo del río Chuscha, cultivadas en suelos de textura arenosa con limo y materia orgánica en la superficie, así como de roca granítica y metamórfica en la profundidad, a 1900 metros sobre el nivel del mar.

Con una partida limitada de 300 botellas, este vino presenta tonos herbales, taninos firmes y una acidez única, muy recomendado para quienes buscan probar algo diferente.

El Algarrobo también es un vino Malbec en Gobelet y proviene de uvas que crecen bajo un antiguo algarrobo, a 1900 msnm en La Quebrada de San Luis, Cafayate, Salta. 

Siguiendo la sombra proyectada por el árbol hacia el oeste por la mañana y el este por la tarde, las uvas adquieren una identidad muy fuerte.

El escritor especialista en vinos, Patricio Tapia, describió a este vino con un lado herbal delicioso fusionado con intensas y profundas notas de frutas rojas. Un círculo de viñedos bajo la sombra de un algarrobo centenario, que ha dado un vino de 12 grados de alcohol, pero que va mucho más allá de un número, para mostrar una cara renovada del norte de Argentina.

Al igual que los anteriores, El Mortero también es un vino 100% Malbec de viñedos plantados a 1900 msnm en sistema de conducción gobelet, sobre la ladera oeste del Valle, con manejo agroecológico.

En la Finca en Paraje San Luis hay distintas identidades que representan a los habitantes de las tierras, los Diaguitas Calchaquíes. Allí se encuentra un mortero de piedra astronómico de 2000 años de antigüedad, en el que Pancho Lavaque y Matías Michelini encuentran la coherencia entre la forma de percibir la agricultura de ayer y la actual, ambas basadas en los ritmos de la naturaleza. Esto es lo que da el nombre a este vino.

Inculto Criolla Chica
Inculto. Vinos de paisaje, proyecto de Matías Michelini y Francisco Lavaque.

Las uvas de Criolla Chica son 100% fermentadas a racimo completo y provienen de viñedos plantados hace más de 80 años, de una parcela de menos de 2 hectáreas a 1900 metros sobre el nivel del mar. Allí los suelos son de textura franca y precipitación de carbonato de calcio. En épocas de cosecha, el sol se esconde al comenzar la tarde, lo que hace que sea menos intenso y la madurez de las uvas sea más lenta.Este vino pasó un invierno de crianza en barricas de roble francés cuidadosamente seleccionadas para mantener su delicadeza.

La historia de la bodega San Pedro de Yacochuya se remonta a 1850, año en que la familia Etchart ya elaboraba vinos por el lado materno.

En 1938, la finca y bodega La Florida fueron adquiridas por Arnaldo Benito Etchart, y fue su hijo, Arnaldo, quien desarrolló la marca Etchart en Argentina y en el exterior.

En 1988, Arnaldo Etchart convocó al enólogo francés Michel Rolland para dar vida a los tintos de la bodega y en 1990 lanzaron al mercado uno de los primeros vinos premium de Argentina: Arnaldo B. Etchart, Cosecha 1989.

Aunque la bodega fue vendida al grupo Pernod Ricard en 1996, un año antes Arnaldo ya había empezado a vender los vinos de su nuevo proyecto: San Pedro de Yacochuya.

La bodega Yacochuya se encuentra a más de 2000 m.s.n.m. en los Valles Calchaquíes, siendo una de las más altas del mundo, con 30 hectáreas plantadas con uvas Malbec, Cabernet Sauvignon, Tannat, Cabernet Franc y Torrontés.

La intensidad de los rayos solares a esta altitud se traduce en uvas con pieles más gruesas, que dan como resultado vinos de gran estructura.

Desde el año 2020 la bodega tiene una capacidad de 350.000 litros y elabora alrededor de 250.000 botellas.

Algunos de sus vinos más reconocidos son el Yacochuya Malbec, San Pedro de Yacochuya Tannat y la línea Coquena, que ofrece variedades como Torrontés, Malbec o Tannat.

Bodega San Pedro de Yacochuya
Yacochuya Malbec, de la Finca Yacochuya en los Valles Calchaquíes, Cafayate.

La familia Saavedra Azcona, en sociedad con el ingeniero y enólogo Alejandro Sejanovich, dieron origen a la bodega Estancia Los Cardones, situada en Tolombón, al sur de la ciudad de Cafayate a 1700 metros sobre el nivel del mar.

Las primeras cepas de uva cultivadas datan del año 2009, destacándose la variedad Malbec como la más plantada, aunque también se encuentran lotes de Petit Verdot, Garnacha, Cabernet y Marsanne.

La bodega, que abrió sus puertas a principios del 2017, fue construida íntegramente con un mineral extraído de las canteras de la misma finca. Al observar el dibujo de las paredes se revela la esencia del suelo que conforma el viñedo: rocoso muy poco profundo, con abundante piedra pizarra astillada en la superficie, con mica desintegrada. 

La orientación de los viñedos, los intensos rayos de sol y el suelo pedregoso, propician la madurez temprana de las uvas, añadiendo una característica única a sus vinos.

Actualmente, la bodega cuenta con una capacidad instalada de 150.000 litros, con planes de ampliarse a 250.000.

Entre sus destacadas creaciones se encuentran el Tigerstone Malbec, Tigerstone Garnacha, la línea Anko con variedades como Malbec y Torrontés y Estancia Los Cardones Malbec, entre otros.

Algunos de los vinos de Estancia Los Cardones: Estancia Los Cardones Malbec, Tigerstone y Anko.
Algunos de los vinos de Estancia Los Cardones: Estancia Los Cardones Malbec, Tigerstone y Anko.

El Porvenir de Cafayate es una bodega familiar situada a 180 km de la ciudad de Salta, liderada por una mujer con el corazón y la mente puestos en Cafayate: Lucía Romero Marcuzzi.

La bodega nació a fines del siglo XX junto con la transformación de la industria vitivinícola argentina. Se ubica entre los 1650 y 2500 metros sobre el nivel del mar, donde el clima desértico y los suelos pobres facilitan la práctica de una viticultura integrada, sostenible y orgánica, mientras que la gran amplitud térmica permite que las uvas alcancen una concentración excepcional.

Vinos de El Porvenir de Cafayate: Laborum Tannat, Laborum de Parcela y Amauta
Vinos de El Porvenir de Cafayate: Laborum Tannat, Laborum de Parcela y Amauta

Los vinos de El Porvenir cuentan con una identidad única, ofreciendo una amplia gama que incluye añadas emblemáticas, clásicos modernos y vinos innovadores. Entre ellos, destacan El Porvenir Our Family Icon, la expresión más pura de la idea de llevar a Cafayate a la cima y los vinos Amauta y Laborum

Cerrando este recorrido por Salta, no podemos pasar por alto el excepcional vino DV Catena L’Esploratore Salta, de la Bodega Catena Zapata, elaborado con uvas del Viñedo Elena, en Cafayate.

Hace un tiempo la bodega mendocina había adquirido 55 hectáreas al sur de Cafayate, a una altitud de 1750 msnm. Allí es donde se elabora el DV Catena L’Esploratore, un vino 100% Malbec con una crianza de 8 a 24 meses en barricas de roble Francés de primer (35%), segundo y tercer uso.

DV Catena L’Esploratore Malbec Salta
DV Catena L’Esploratore Malbec Salta

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Cada bodega de esta provincia contribuye a la riqueza y diversidad de la vitivinicultura argentina, ofreciendo vinos que reflejan el terror distintivo de la región.

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