Maestros del vino argentino: los reconocidos enólogos Alejandro Vigil y Ernesto Bajda

Maestros del vino argentino: los reconocidos enólogos Alejandro Vigil y Ernesto Bajda

Te contamos todo sobre los enólogos más importantes del país, dos reconocidos expertos en el mundo del vino.

Introducción

Argentina, tierra de vinos excepcionales, vio emerger a destacados enólogos que revolucionaron la industria vinícola nacional.

En este artículo exploramos las destacadas trayectorias de dos maestros del vino: Alejandro Vigil y Ernesto Bajda, que con su dedicación y conocimientos en la vinificación, han elevado el estatus de los vinos argentinos a nuevos niveles, contribuyendo de forma significativa a su reconocimiento en todo el mundo.

Breve presentación de Alejandro Vigil

Aclamado como “el Messi del vino”, Alejandro Vigil es un nombre que resuena en los viñedos argentinos. Con una sólida formación como ingeniero agrónomo y un talento innato para hacer vinos, ha conquistado paladares con sus creaciones y es uno de los enólogos más influyentes del mundo según la prestigiosa revista Decanter.

Desde el 2007 se desempeña como director de Enología en la bodega Catena Zapata, liderando la producción de los vinos más vendidos, como el Álamos, hasta el exclusivo Nicolas Catena. También es director de Bodegas Esmeralda, presidente de Puerto Ancona y co-propietario y enólogo de Bodega Aleanna – El Enemigo, un proyecto que lleva a cabo junto a Adrianna Catena desde el 2013. También está al mando de distintos emprendimientos gastronómicos que componen el expansivo “Universo Vigil”.

Desde el 2022 es presidente de Wines of Argentina (WoFA), la institución encargada de promover el vino argentino en todo el mundo.

Breve presentación de Ernesto Bajda

Ernesto (Nesti) Bajda con su dedicación y búsqueda constante de la perfección en el proceso de elaboración de vinos, se ha convertido en referente para los enólogos.

Graduado como Ingeniero Agrónomo egresado de la Universidad Nacional de Cuyo en Mendoza, cuenta con especializaciones en Viticultura y Enología.

En el 2002 comenzó a trabajar en los viñedos de la familia Catena Zapata y en 2005 pasó a integrar el equipo de investigación, elaborando microvinificaciones para determinar las mejores parcelas de los viñedos de altura de la familia. 

Actualmente, con más de doce cosechas en su haber, no solo tiene una amplia experiencia en el manejo del viñedo, sino también un conocimiento único acerca de las herramientas para identificar la variabilidad en los viñedos, lo que él considera fundamental para obtener grandes vinos.

Importancia de los enólogos en la industria del vino

Los enólogos son los que interpretan el terroir y lo traducen en sus vinos, brindando experiencias sensoriales únicas. Alejandro Vigil y Ernesto Bajda han redefinido los estándares de calidad y han allanado el camino para las generaciones futuras de enólogos.

En las últimas tres décadas, el vino argentino ha evolucionado de forma sublime, gracias a la consistencia, una palabra que caracteriza a Vigil. Es el enólogo que ha logrado la mayor cantidad de vinos mejor puntuados. En el 2018, dos de sus creaciones – Gran Enemigo Single Vineyard Gualtallary Cabernet Franc 2013 y Catena Zapata Adrianna Vineyard River Stones 2016 – hicieron historia al recibir los primeros 100 puntos Parker otorgados a vinos argentinos por la prestigiosa publicación The Wine Advocate

Por su parte, Bajda ganó el premio Mejor Malbec por ser el vino con mayor puntaje en el Global Malbec Masters 2021 con Catena Alta Malbec 2018 y Catena Zapata Malbec Argentino.

Trayectoria y Logros

Los inicios de Alejandro Vigil en el mundo del vino

Desde sus primeros días en los viñedos hasta convertirse en un referente internacional, Vigil ha hecho su camino con determinación.

Nacido y criado en Mendoza, el “niño terrible” de su familia, dejó la escuela a los 14 años para sumarse a una cooperativa de vino, pero para complacer a su mamá, completó sus estudios secundarios, y más tarde la universidad.

Egresó como Ingeniero Agrónomo de la Facultad de Ciencias Agrarias de Mendoza, donde luego realizó dos maestrías en Enología e Irrigación. 

Inició su carrera en el INTA, donde a los 28 años fue nombrado director del departamento de análisis de suelos. En el año 2002 comenzó a trabajar en Catena Zapata como Director del Departamento de Investigación y Desarrollo. En 2003 se unió al equipo de Enología, a cargo de los vinos top de Catena. Su fuerte background científico le permitió desarrollar nuevas técnicas vitícolas y enológicas.

Alejandro Vigil el Messi del vino
Alejandro Vigil, “el Messi del vino”

En el 2007 fue nombrado Director de Enología de Catena Zapata, y bajo su dirección, en el 2010 la bodega fue nombrada New World Winery of the Year por la revista Wine Enthusiast, y en 2012, Winery of the Year por la revista Wine & Spirits.

Alejandro ha contribuido a que los vinos de la bodega obtengan puntajes superiores a 95 en reconocidas publicaciones como Wine Spectator, Wine Enthusiast, Wine Advocate, Decanter e International Wine Cellar de Stephen Tanzer.

Los primeros pasos de Ernesto Bajda en la enología

Ernesto “Nesti” Bajda, enólogo de Catena Zapata, creador de los mejores Malbec
Ernesto “Nesti” Bajda, enólogo de Catena Zapata, creador de los mejores Malbec

Ernesto Bajda, también mendocino, fue un visionario desde sus comienzos, construyendo una carrera sólida con pasión. 

Sus primeros pasos en la enología estuvieron marcados por una curiosidad insaciable y un deseo constante de superación.

Aunque su destino, por haber ido a un Bachiller contable, indicaba que debía ser contador o administrador de empresas, decidió estudiar agronomía cuatro meses antes de empezar a cursar. Cuenta que el vino siempre fue parte de su vida porque en su casa siempre había vino casero, propio o de algún vecino o amigo.

Su primer trabajo fue en Catena Zapata y participó del primer corte de Malbec Argentino en el 2004. Aunque hizo 5 cosechas en Escorihuela Gascón, el resto fue en Catena Zapata. Describe su parte favorita del trabajo como “ver y sentir la transformación” del terruño en uvas y luego en vino.

Bajda ha recorrido un largo camino en Catena Zapata, ha ganado tres Masters en la serie Global Masters en los últimos años, por tres añadas de su Catena Zapata Malbec Argentino (2013, 2017 y 2019), siendo incluido por segunda vez en la Master Winemaker 100.

Colaboraciones y proyectos

Los excelentes vinos de Catena Zapata son producto del trabajo incansable de Vigil y Bajda, que han participado en proyectos sacudiendo el panorama vinícola argentino, fusionando técnicas tradicionales con enfoques innovadores.

Comenzaron a trabajar juntos en Bodega Catena Zapata en el año 2002 y recorrieron un largo camino que los llevó a producir los más distinguidos Malbec de la bodega.

Los mismos tienen origen en el Cuartel 20 de Lunlunta, donde se encuentran las cepas Malbec y Semillón. Vigil cuenta que “Es un viñedo madre muy importante para todos” y que cada vez que pasa camino a la bodega se ve tentado de visitarlo.

En un reportaje con la revista Noticias, Bajda destacó la facilidad de trabajar con Alejandro porque son amigos hace 20 años, desde la facultad.

Por su parte, Vigil sostiene que en enología cuenta con un gran equipo que le permite aportar su visión. Y que el hecho de trabajar hace tantos años con Luis Reginato y Ernesto Bajda, le brinda la posibilidad de optimizar los procesos.

Junto a ellos y todo el equipo que comanda Laura Catena, siguen investigando para comprender los terruños y lograr una mayor precisión.

A principios de este año, se inauguró el restaurante Angelica de Bodega Catena Zapata, un espacio para mostrar el trabajo que realizan, con una sala de degustación y un wine shop.

Además, Vigil lidera el proyecto internacional Vigil Wine Club, con la premisa de llevar el vino argentino a todos los rincones del mundo.

Pasión por la Enología

Filosofía y enfoque en la elaboración de vinos

Para Vigil y Bajda, la enología es mucho más que un trabajo, es el compromiso para elaborar vinos de calidad. Por eso cada botella que producen refleja su amor por el oficio y su respeto por la tierra.

Estos maestros comparten una filosofía: escuchar la naturaleza, respetar el entorno y buscar armonía en cada fase del proceso de elaboración del vino.

El trabajo del enólogo es un estilo de vida que gira en torno a la naturaleza y el verdadero amor al trabajo. Para elaborar un vino de un determinado lugar uno necesita respirar el mismo aire que ese vino, padecer el mismo frío y calor, sentir la pertenencia a ese lugar.

Vigil define al vino como una filosofía en sí misma, una forma de vida. “Es cultura, es cómo te levantás a la mañana, vivís tu día y soñás por la noche. Es el reflejo de la persona que fuiste en el momento que los elaboraste”.

Su premisa es que el vino puede cambiar el mundo, pero para eso hay que poner el cuerpo, modificar nuestro entorno, que es nuestro mundo, y despertar ese interés de cambiarlo y así cambiar la sociedad.

Para Bajda, el vino ideal es el que refleja perfectamente de dónde viene, cómo se hizo y quiénes lo hicieron. 

Cada vino tiene una historia y una filosofía, originada en lo que pasó detrás del vino para que pueda llegar finalmente a la mesa de cada familia.

“En Catena Zapata, nos centramos en tener trazabilidad y control de calidad a escala de barrica”, explica. “La mejor expresión del terruño solo puede conseguirse siguiendo de cerca el proceso de elaboración del vino”.

El vino ideal refleja de dónde viene, cómo se hizo y quiénes lo hicieron.
El vino ideal refleja de dónde viene, cómo se hizo y quiénes lo hicieron.

Innovaciones y tendencias que han promovido

La habilidad para anticiparse a las tendencias en el mundo del vino y la disposición para innovar son rasgos distintivos de Vigil y Bajda.

Desde técnicas de vinificación hasta la plantación de variedades menos conocidas, han introducido métodos revolucionarios.

Como explica Bajda, en el pasado el conocimiento enológico se construía a través de ensayo y error y se transmitía de generación en generación, pero actualmente las herramientas y nuevas tecnologías hacen posible el seguimiento minucioso en tiempo real, lo que ha supuesto un enorme avance.

La evolución de la industria del vino ha experimentado distintas fases: en sus inicios hubo cambios en varietales y regiones, luego una transformación tecnológica en la década de los 90. Actualmente, según Vigil, la reconversión tiene que ver con la disminución del consumo y la creciente demanda de Malbec de zonas específicas, lo que requiere más análisis, tiempo e inversión.

Esta disminución del consumo de vino, al contrario de causar preocupación, es interpretada por Vigil como una tendencia mundial que viene desde los años 80, con la cerveza reemplazando al vino y la ve como una gran oportunidad para revalorizar al vino como un producto natural y explicar que su consumo moderado es mucho más sano que el de cualquier otra bebida.

En cuanto a las prácticas enológicas, Vigil y Bajda han llevado a cabo una “tercera revolución”, enfocándose en parcelas específicas. Dejaron de lado la homogeneización mediante máquinas para adoptar la selección en el propio viñedo. Con estudios de suelos y calicatas han entendido cada parcela, trabajando con las particularidades de cada una.

Vigil ha llevado a cabo innumerables experimentos, desde cosechar en momentos distintos en cada parcela hasta pasar el vino por barricas de roble en un proceso único que incluye hasta un tercer año en barrica nueva. Este enfoque minucioso ha resultado en la comprensión profunda de cada vino y su potencial.

Su contribución al desarrollo de vinos de alta calidad

La influencia de Vigil y Bajda se manifiesta en la tendencia hacia vinos más refinados y complejos, donde cada botella es una expresión única del terroir del que proviene.

Vigil resalta la importancia de la consistencia en un vino, más allá del sabor o estilo, que proviene del terroir y la experiencia adquirida, destacando en este sentido, lugares como Gualtallary, una zona nueva en la que solo había 300 hectáreas en el año 2000 y hoy hay casi 3000.

Además señala que Argentina está posicionándose como una opción muy atractiva de vinos de alta gama, ya que la relación precio/calidad está siendo reconocida para nuestros vinos.

El terruño y la experiencia se unen para crear los mejores vinos argentinos, con 95 o más puntos.
El terruño y la experiencia se unen para crear los mejores vinos argentinos, con 95 o más puntos.

Legado y Futuro

El impacto duradero de Alejandro Vigil y Ernesto Bajda en la industria del vino

Estos enólogos sentaron las bases para que la enología argentina continúe conquistando paladares a lo largo de la historia.

Con su arduo trabajo analizando la situación vitivinícola en Mendoza, realizado en conjunto con técnicos que compartían el objetivo de estudiar y comprender las diversas zonas de la región para producir los mejores vinos, han logrado posicionar a la Argentina en el lugar que ocupa actualmente en el universo vitivinícola.

Gracias a su dedicación, las regiones de Mendoza ahora son conocidas en todo el mundo y es bien sabido que en Argentina se puede encontrar calidad competitiva como en otras zonas productoras del mundo.

Perspectivas y proyectos futuros de estos enólogos

Ambos enólogos están enfocados en el terroir y en demostrar que Argentina es productora de vinos, para lo cual, como quedó demostrado, es necesario trabajar en conjunto.

Uno de sus proyectos es cultivar en zonas nuevas que aporten calidad y enfocarse en un tipo de vino que esté fuera del commodity internacional, apuntando más alto, siempre empezando desde el Malbec.

Creen firmemente que en unos 20 años, todo lo hecho hasta ahora se podrá apreciar con mayor calidad, posicionando a Mendoza como productora de grandes vinos del mundo, al mismo nivel que Burdeos, Borgoña, Piamonte, Rioja o Napa.

Respecto a Vigil, como director de WofA (Wines of Argentina), cuenta que se propusieron federalizar las actividades y escuchar a todos los actores de la industria, para lo que necesitan más intercambio y colaboración. El desafío incluye ampliar la mirada y organizar ferias y acciones comerciales con importadores de los mercados más importantes para el vino argentino.

“Necesitamos seguir mostrando las cualidades, la diversidad y orígenes de nuestros vinos para incrementar el volumen de las exportaciones. Aunque cueste asumirlo, en ciertos mercados Argentina todavía no logró hacer conocidos sus vinos de calidad. Por eso necesitamos consolidar la imagen de país productor y para eso nos apoyaremos en otros atributos del país que sí son muy conocidos, como el fútbol y sus figuras principales”.