Vino y amigos: una sociedad imbatible
En Argentina, julio es el mes de celebración de la amistad. Y el vino siempre está presente en los festejos más importantes, ya sea para compartir en la mesa o como un gran regalo. Porque el vino es más que una bebida: es una invitación a vivir buenos momentos, a brindar por los éxitos o a recordarnos que todo puede cambiar frente a una derrota. Igual que los amigos.
Y como los amigos, el vino tiene muchas capas y al abordarlo, al darle tiempo, descubrimos su complejidad: el dulzor de la confianza mutua, la acidez de las risas compartidas y el cuerpo robusto de la lealtad incondicional.
En este artículo encontrarás los recomendados del Somm para celebrar la amistad como vos y los tuyos se merecen: con lo mejor del vino argentino y algunas perlas importadas.
El vino dice ¡presente! en las juntadas
Cada botella cuenta una historia y genera nuevos recuerdos. Los encuentros entre amigos se enriquecen con cada sorbo, cada anécdota que se comparte alrededor de la mesa. El vino, como la amistad verdadera, mejora con el tiempo, madurando y desarrollando su carácter con cada experiencia vivida.
¿Por qué se relacionan vinos y amigos? Aunque es algo muy subjetivo, podemos pensar en distintos momentos que se entrelazan entre sí:
- Celebraciones especiales: El vino es frecuentemente asociado con celebraciones y ocasiones especiales donde se reúnen amigos para compartir alegrías, logros y momentos memorables. Brindar con una copa de vino simboliza la celebración de la amistad y el disfrute mutuo de la compañía.
- Conversaciones y confidencias: Al igual que los amigos cercanos, el vino facilita conversaciones profundas y confidenciales. En un ambiente relajado, el compartir una botella de vino puede abrir el camino para discusiones honestas, reflexiones íntimas y el fortalecimiento de los lazos emocionales entre amigos.
- Exploración y descubrimiento: Al degustar diferentes tipos de vinos, un grupo de amigos pueden embarcarse juntos en un viaje de exploración sensorial y descubrimiento. Comparar aromas, sabores y texturas puede ser una experiencia enriquecedora que fomente la curiosidad y el intercambio de opiniones entre amigos.
- Apoyo y consuelo: En momentos difíciles, el vino puede servir como un gesto de apoyo y consuelo entre amigos. Compartir una botella de vino puede proporcionar un espacio seguro para expresar emociones, encontrar consuelo en la compañía del otro y fortalecer la conexión emocional que existe entre amigos verdaderos.
En resumen, la relación entre el vino y los amigos se basa en compartir, celebrar, explorar y apoyarse mutuamente a través de experiencias compartidas. Es una conexión que resalta la importancia de disfrutar la vida junto a aquellos que apreciamos y valoramos.
Actividades alrededor del vino para hacer con amigos
Compartir una botella ya es una experiencia en sí misma, pero también hay otro tipo de actividades cada vez más en boga para realizar entre amigos y seguir explorando la cultura vitivinícola:
Turismo del vino
Cada vez más agencias de turismo organizan viajes a zonas de viñas y bodegas en el país y en el mundo. Si bien no son exclusivas para grupos de amigos, resultan una gran opción para encontrarse con los más cercanos en un entorno distinto, en contacto con la naturaleza y aprendiendo cosas nuevas: desde cosechar juntos hasta compartir comidas típicas o almuerzos gourmet de varios pasos, maridados con vinos de alta gama.
Ferias
Las visitas a ferias son una excelente actividad para conocer nuevas etiquetas e intercambiar opiniones con amigos. Las ferias suelen cobrar una entrada que permite el acceso a degustaciones en todos los stands, e incluso la posibilidad de conversar con representantes de cada bodega. Una buena excusa para salir con amigos y al mismo tiempo alimentar el espíritu y el interés por los vinos del país y del mundo.
Catas y degustaciones
Otra gran actividad guiada que puede funcionar como una propuesta original a la hora de juntarse con amigos, y que es apta para principiantes y avanzados, es la cata de vinos. Pueden contratarse de manera privada para eventos íntimos, realizarse en clubes de vinos o vinotecas, y también siendo parte de grandes encuentros. Incluso, pueden ser “caseras”: no se necesitan más que algunas copas y botellas, y por supuesto las ganas de beber en compañía.
- Pensar los vinos: Si es la primera vez que se organiza un plan así, sugerimos preparar alrededor de cuatro vinos: no más para no abrumar, pero tampoco menos, para tener la posibilidad de probar distintas cosas. Una posibilidad es empezar desde un espumante, pasar por un blanco o rosado y terminar con tintos más robustos. Pero nada de esto es excluyente. Quizás los más experimentados tienen propuestas concretas (probar distintas etiquetas de un mismo varietal, hacer una cata vertical, beber solo tintos, etc).
- Algo muy importante son los accesorios para la cata: manteles y servilletas blancas, para apreciar el color del vino. Si podés, prepará una copa para cada vino, papel y birome, algo a mano algo que haga de escupidera para aquellos que no quieran beber mucho (una buena idea es poner algún vaso de plástico para cada persona participante). Que no se te olvide un buen sacacorchos, cubiteras, dropstops, y un decantador si vas a catar un vino reserva.
- En las catas normalmente no se suelen meter maridajes potentes pero recomendamos meter aunque sea picoteos de pan o pequeñas tapas que no adquieran mucho protagonismo, entre vino y vino. Siempre tomar agua entre copa y copa.
- Si son todos bien entusiastas, conseguí las fichas de cata de cada vino, o consultá las etiquetas que suelen dar algunas pistas sobre las características. Lo ideal es no dejarse influenciar por las fichas pero sí tenerlas como consulta para quienes quieran conocer más.
Los recomendados del Somm
Dejamos por aquí una serie de sugerencias de nuestro sommelier para compartir buen vino con buenos amigos:
Elegimos este Bonarda porque es el producto de la amistad, generada a fuerza de trabajo y amor por el vino, entre Alejandro Sejanovich y Marco Niepoort. Además, se trata de una botella de 1125 cc, ideal para una mesa nutrida. Es accesible, ligero y muy bebible.
No puede haber mejor excusa que la de celebrar la amistad para abrir un buen espumante. El DV Catena Nature es un corte 70% Chardonnay y 30% Pinot Noir, fresco, complejo y versátil. El Chardonnay, intenso, elegante y de gran longitud, aporta al vino base la expresión aromática única, mientras que el Pinot Noir de racimos pequeños y de gran equilibrio ácido, aporta al corte la estructura y complejidad.
Un vino natural para amigos con ganas de conocer más formas de elaboración. En este caso, bajo el método ancestral Petillant Naturel, con la mínima intervención del hombre, sin sulfitos, sin levaduras seleccionadas y sin clarificación. Aquí el resultado es un espumante con 9 gramos de azúcar natural y una burbuja sumamente elegante y delicada.
Para celebrar a lo grande, un clásico en su versión 1.5 lts. Un típico Malbec nacional, de color violeta profundo, elegante y complejo. Intenso en nariz y de impacto dulce en boca. Es un representante fiel de las características de la uva del viñedo Angélica, de la bodega Catena Zapata, con taninos suaves y refinados. Su final es largo y persistente. Este envasado refuerza todas las características y mejora su potencial de guarda.
Otra sugerencia clásica y en gran formato que suele ser un recomendado del Somm, porque es de esos vinos que no falla, como los verdaderos amigos. Se trata de un blend proveniente de uvas Malbec de dos diferentes viñedos. El viñedo Angélica aporta aromas de mermeladas de ciruelas maduras y moras negras, suavidad y volumen al paladar. La Pirámide entrega aromas de frutos negros de carozo y notas de especias como pimienta negra y clavo de olor. Se conjugan de manera excepcional para dar origen a este vino, intenso y concentrado.
Para amigos que quieran regalarse un momento elegante e inolvidable, esta apuesta de la bodega Achaval Ferrer: una gran botella para uno de sus vinos premium.Cada cosecha de Altamira sorprende con novedades, siempre con los rasgos del vino de montaña y climas extremos. Excelente gama aromática, con notas que van desde frutas negras y rojas, pasando por flores, especias y minerales. No defrauda, como las buenas amistades.
Uno de los estuches más buscados: el Malbec Argentino, ya su nombre lo indica, representa a nuestra cepa emblema como pocos. Rinde homenaje a su origen francés y su auge nacional, como parte de la producción de una bodega que lideró su renacimiento. Para compartir con amigos parte de la historia del vino argentino, o para hacer el mejor de los regalos.
Otra vez burbujas, pero en este caso con un producto importado: verdadero Champagne. Este corte proveniende de Francia, 60% Chardonnay 40% Pinot Noir, tiene un color amarillo paja dorado. Las burbujas son finas. Espuma discreta y persistente. En nariz, es muy expresivo y abierto, a la vez afrutado y con notas de bollería. Aromas de flores blancas, de vainilla y melocotón. En boca es vivaz y fresco pero también armonioso. Es un vino delicado con sabores de Frutas frescas y miel.
De color amarillo con destellos dorados. En nariz es frutado, con aromas que recuerdan a la manzana y al durazno blanco acompañados por delicadas notas cítricas y florales. En boca es fresco, delicado, balanceado; con un armonioso equilibrio entre la acidez y la suavidad.
Seguimos con las burbujas, para empezar o terminar cualquier encuentro: 70% Pinot Noir y 30% Chardonnay de la Finca Los Árboles en Tunuyán, a 1250 MSNM. Valle de Uco, Mendoza, Argentina. Este espumante se desarrolló bajo el Método Tradicional o Champenoise, respetando un tiempo mínimo sobre borras de 18 meses.
Ya saben: ahora toca elegir fecha, lugar, y disfrutar del mejor vino con los amigos más queridos.


