Malbec: la cepa de origen francés que hoy es sinónimo de vino argentino

Malbec: la cepa de origen francés que hoy es sinónimo de vino argentino

Presente en el país desde mediados de 1800, con viñedos en todos los puntos cardinales, la variedad de uva malbec (proveniente de Francia, pariente de la merlot y la prunelard), es la materia prima para la elaboración de los vinos argentinos más reconocidos internacionalmente.

El Malbec también se produce en Australia, Chile, Sudáfrica, Estados Unidos, y, por supuesto, Francia, con resultados bien diferentes por la variedad de terruños. Pero Argentina lidera en cantidad de hectáreas cultivadas, con suelos de distintas características, lo que posibilita más producción y un importante abanico en cuánto a la calidad del vino y sus perfiles, que responden a la altura, al clima y a las técnicas empleadas.

En este artículo repasamos las características que la convirtieron en embajadora de la industria Argentina en el mundo, algunos tips para disfrutarlo y, como siempre, te presentamos los recomendados del Somm para conocer los Malbec icónicos que hay que probar al menos una vez en la vida.

Primeros viñedos de uva malbec en la bodega Catena Zapata
Primeros viñedos de uva malbec en la bodega Catena Zapata

Algo sobre las uvas

¿Cuáles son las características de las uvas Malbec?

La planta presenta una hoja casi sin pliegues, con dientes “afilados”, agudos. Los racimos son medianos, y la fruta en sí es de color negro azulado, oscuro, y bien redonda. La piel de las uvas varía su grosor de acuerdo a la zona de la que provenga, ya que el clima y la altura son determinantes para su desarrollo.

¿Dónde se planta en Argentina?

La particularidad y la fuerte presencia del Malbec argentino se debe a las vastas extensiones de plantaciones y toda la uva que se produce, de norte a sur. El pie de la Cordillera de los Andes, desde Jujuy a Río Negro, presenta condiciones muy especiales y diversas para la cepa. Con las enormes montañas separando los terruños del Océano Pacífico, y una gran extensión desde el cordón hasta al Atlántico, el clima es ideal, pocas lluvias fuertes y suelos con distintas características que hacen que los vinos sean irrepetibles y realmente lleven la identidad de cada terruño. Dato: Mendoza concentra el 85% de las plantaciones.

El vino

¿Qué distingue al Malbec de otros tintos?

El Malbec es un varietal versátil, muy flexible, con que permite producir vinos en todas las gamas y líneas de las bodegas. Es accesible, bebible, lo que hace que su presencia en las mesas sea constante.

Es de taninos amables y tiene características frutales en nariz y boca que variarán dependiendo de su procedencia y también de las intenciones de los winemakers. Hay dos notas que suelen estar presentes, la ciruela y las flores de violetas, que a veces se complementan con otras como las de mora, higos y especias, o las de vainilla y anís, particularmente cuando los vinos tuvieron crianza en barricas de roble.

Para distinguirlos, podemos hablar de ciertas características generales: los Malbec de Patagonia, por ejemplo, son más ácidos y frescos. Los de Cafayate, Salta, se presentan mucho más intensos. 

Algunos tips

No son reglas inquebrantables, pero sí sugerencias que pueden mejorar la experiencia con este varietal:

  • Temperatura de servicio: un Malbec joven, idealmente, se sirve de 14° a 16°. Si se trata de un Reserva o Gran Reserva, se sugiere hacerlo entre los 16° y los 18°. Si no se tiene una cava para regular, es mejor enfriarlo en heladera y retirarlo una hora antes de servir.
  • Decantado: depende del sedimento pero no es obligatorio. Basta con dejar que se abra en la botella y las copas.
  • Maridajes: siempre son a gusto de los comensales, pero el Malbec suele acompañar casi sin margen de error carnes asadas, vegetales grillados, pastas con tucos o estofados, guisos o comidas de olla.
  • Guardado: como todas las botellas, siempre se deben guardar en lugares alejados de fuentes de luz y calor, con humedad relativa para evitar que el corcho se seque. Y es fundamental saber si es un vino de guarda, porque no todos los Malbec están elaborados para eso.

Día del Malbec

El 17 de abril de 1853, el agrónomo francés Michel Aimé Pouge introdujo la uva malbec en la Argentina. Por eso es la fecha en la que se celebra el Malbec World Day, local e internacionalmente, con numerosos homenajes, acciones y promociones.

malbec: la cepa de origen francés que hoy es sinónimo de vino argentino

Recomendados del somm

Aquí te dejamos nuestras recomendaciones de Malbec argentinos de diversas regiones, para celebrar el Día del Malbec pero disfrutar todo el año:

Un vino con todas las características del Malbec: colores violáceos intensos, oscuros y brillantes. En nariz, frutos rojos, frutillas, algo de cerezas, notas de violetas y lilas que se presentan con sutileza, igual que los aromas a vainilla y tostados aportados por su paso por madera. En boca es un vino complejo, con personalidad, buena estructura y un final muy agradable.

Se elabora a partir de uvas provenientes de plantas genéticamente distintas, de un viñedo de 1932 formado por 4 parcelas que se manejan de forma independiente, dotando a los vinos de las características de cada suelo.

Este Malbec representa al vino argentino pero, principalmente, a la bodega y su creadora. Con la firma de Susana Balbo, primera mujer enóloga del país, hoy incluye también el trabajo de sus hijos José y Ana que se integraron al equipo. El Nosotros es un potente Malbec con 24 meses de crianza en barricas de roble. 

Per Se Iubileus
Per Se Iubileus

Una joya: el Iubileus  proviene de la parcela central y norte del Cerro Monacal. Este Malbec es fermentado a bajas temperaturas en barriles de roble francés neutro y usado, pisoneado suavemente solo una vez por día. El vino queda en contacto con sus pieles durante 40 jornadas. Luego de macerar se descuba para realizar su crianza en los mismos barriles a lo largo de 16 meses. Se embotella sin afinar ni filtrar. 

Un Malbec salteño con la firma de Michel Rolland y Marcos Etchart. A la vista se presenta brillante y límpido, con un intenso color y reflejos violetas profundos. Aroma intenso, con un carácter frutal muy marcado (mermeladas y confituras), y un toque de roble que aporta complejidad y acompaña sin protagonismo. En boca repite el carácter frutado, con buena tipicidad varietal, toques especiados, taninos firmes y maduros, buena acidez y final largo

Un exclusivo vino, con alta complejidad aromática que ofrece una mezcla de hierbas frescas silvestres como el tomillo y romero, manzanilla, violetas, bayas rojas maduras, cassis, con ciertas notas sutiles de vainilla.

En boca destaca por ser un vino delicado y de excelente estructura con taninos aterciopelados que continúan evolucionando. De final agradable y persistente.

Soñado en una finca que se convirtió en un nuevo clásico, este Malbec es de color rojo intenso, con un gran carácter frutal con notas de fruta roja. Es un vino con una gran acidez y estructura mineral con notas a piedra mojada y grafito con un final muy prolongado. 

El nombre de este vino proviene de una parcela cubierta de piedras ovaladas blancas de un antiguo río. Esas piedras facilitan el drenaje y la adaptación a temperaturas extremas: retienen el calor en el día y lo irradian a la noche para moderar el frío. Los Malbec de suelos calcáreos como el Adrianna Vineyard River son muy aromáticos, concentrados y opulentos, y pueden beberse jóvenes o luego de varias décadas.

Un vino que cumple el objetivo de los fundadores de la bodega: elaborar desde el terruño vinos tintos de clase mundial.  Achaval Ferrer produce algunos de los Malbec mendocinos más aclamados por la crítica internacional, provenientes de fincas centenarias plantadas en 1910, 1921 y 1925, y el Finca Altamira no es la excepción.

Angélica Zapata, maestra de alma y profesión, inculcó en sus hijos la cultura del estudio, del trabajo y la reflexión a través de las generaciones. Aunque Angélica murió joven, transmitió a sus hijos su visión de que los recursos naturales de Argentina y su gente estaban destinados a la grandeza. Este vino es un homenaje a su vida y legado. Las uvas para la elaboración provienen del Viñedo “Angélica”, situado al sur del Valle de Uco: Altura extrema, gran intensidad luminosa, suelos pedregosos con excelente drenaje. Rendimientos bajos, vinos de extraordinaria concentración, con taninos increíblemente suaves y aterciopelados de una zona considerada la “Napa Valley” de Argentina.

Un verdadero homenaje a la cepa por parte de la bodega Catena Zapata: cualquiera sea la cosecha, siempre se trata de un vino de más de 100 años de antigüedad, porque es el resultado del camino de los Catena, pioneros en la industria, desde el trabajo en sus primeras plantaciones hasta el momento de lograr un Malbec que compite con los mejores vinos del mundo.