Añada: Un Dato Clave Para El Vino
Añada es un término usado en la agricultura en general para referir al año de cosecha. En el mundo del vino en particular este dato es muy relevante, porque dependiendo principalmente del clima de la temporada a la que refiera la añada, las uvas cosechadas tendrán en cantidad y en calidad injerencia directa en la elaboración y el producto final.
Conocer la añada de un vino nos permite, junto al dato de su procedencia, tener información acerca de las uvas que fueron utilizadas para elaborarlo. Un buen análisis de la añada puede demostrar si las uvas crecieron y maduraron en condiciones óptimas o si sufrieron las inclemencias temporales.
En este artículo te invitamos a saber un poco más sobre la importancia de la añada de los vinos y cómo las bodegas utilizan también este dato para hablar de las características de los vinos que elaboran.
Añadas en el vino
La añada de un vino refleja el año durante el cual se han cosechado las uvas con las que se ha elaborado. Es un dato que suele estar impreso en diferentes partes de las botellas de vino: tanto en la etiqueta y la contraetiqueta, como en el tapón o corcho. La añada se determina por las condiciones climatológicas concretas de ese año en cada zona vitivinícola. Por ejemplo, un año de excelentes condiciones en Salta puede haber sido muy diferente en otra región.
Influencia del clima
Todos los años pueden cambiar las condiciones climáticas en cada zona de viñedos. Esas variaciones van a influir en la producción de azúcar, acidez y polifenoles en la vid, y a su vez estas características que tendrán las uvas van a impactar en forma decisiva en las cualidades organolépticas del vino e incluso en otras cuestiones, como su posible capacidad de envejecimiento.
Una buena añada no siempre es sinónimo de buen vino
Una añada excelente no garantiza un vino excepcional, porque hay otros factores que influyen en su calidad: sus sulfitos, los métodos de recolección, las decisiones que toman los enólogos en cuanto a su elaboración y su guarda. Por supuesto, una buena materia prima es fundamental para que el producto final sea de alta calidad y en el caso de las uvas y el vino la relación es importante, pero no nos podemos olvidar de la composición del terruño y del conocimiento y la maestría del enólogo o la enóloga a cargo de la producción.
¿Es fundamental conocer las características de la añada antes de elegir un vino?
La añada es una información orientativa sobre lo que podemos esperar de un vino fechado. Con la materia prima adecuada, proveniente de una excelente añada, sin duda el trabajo para los enólogos habrá sido más fácil y es probable que los vinos elaborados sean muy buenos. Eso no significa que los de una añada más complicada sean malos: en algunos casos la cantidad de botellas producidas puede ser más reducida respecto a otros años, en otros implicará que los esfuerzos de los enólogos para elaborar un vino de mejor calidad tengan que ser mayores.
La información de la añada es una de las aproximaciones que tenemos respecto a las cualidades del vino. No es determinante, pero sí nos acerca a conocerlo un poco más.
Cepas y añadas
Al consumidor puede servirle el dato de la añada a la hora de elegir un vino pensando en varietales determinados. Algunos, especialmente ciertos blancos, se sugieren para ser bebidos jóvenes, por eso al verlos en góndola o vinotecas se buscan de añadas recientes. Otros, especialmente los vinos tintos Reserva o Gran Reserva, suelen tener mayor capacidad de guarda y se buscan más añejos.
Catas y añadas
Un ejemplo de la importancia e influencia de las añadas son las catas verticales: pruebas de un mismo vino producido con uvas durante distintos años. Aquí se analiza la evolución de ese vino, sus características originales y su capacidad de guarda.
Bodegas y añadas
Algunas bodegas trabajan particularmente en la comunicación de las características de cada añada, compartiendo informes de cosecha o sumando datos al respecto en las fichas técnicas de los vinos.
Algunas, como Catena Zapata o Saint Felicien, tienen líneas de Cosechas Históricas, esas que fueron producidas en años de condiciones extraordinarias
Entre las últimas, se destaca para la familia Catena, la del 2022, que en Mendoza, desde la ciudad hasta el Valle de Uco, presentó vinos con óptima acidez, gran concentración y madurez de los polifenoles y niveles de alcohol no demasiado altos. Incluso Alejandro Vigil, director de Enología de Catena Zapata, afirmó que “Es la mejor cosecha que me ha tocado vivir”
También quienes otorgan puntajes a los vinos tienen en cuenta las añadas, y vuelven a calificar vinos de las mismas líneas cuando finalmente salen al mercado en sus diferentes cosechas. Esto también es muy tenido en cuenta por las bodegas a la hora de comunicar sus vinos, particularmente los de alta gama, marcando la diferencia de las distintas producciones año a año. Por ejemplo, cuando Tim Atkin y Robert Parker otorgaron 100 puntos a Piedra Infinita Gravascal 2018, el enólogo Sebastián Zuccardi no dudó en recordar las características específicas de esa bodega que hicieron de ese vino un producto extraordinario: “Fue una cosecha fresca y seca, lo que garantizó una sanidad excepcional y dio vinos de gran fineza y elegancia. Estas condiciones alcanzaron niveles realmente excepcionales en algunas parcelas de Piedra Infinita”.
Por todo eso, y aunque la añada no sea el único factor que define a un vino, es frecuente que algunos consumidores, en especial los coleccionistas, busquen añadas concretas de determinados vinos para sumar a sus cavas.


