Consejos para identificar y conservar vinos de guarda

Consejos para identificar y conservar vinos de guarda

Aprendé a conservar y disfrutar al máximo tus vinos de guarda con estos consejos prácticos.

Al adquirir un vino, es probable que te hayas preguntado si conviene consumirlo de inmediato o guardarlo por un tiempo. Es que los vinos no son todos iguales. Si bien la mayoría son concebidos para consumirse durante los dos años posteriores a su lanzamiento en el mercado, existen otros que desafían el paso del tiempo, permitiendo abrirlos incluso después de medio siglo de espera.

En este artículo te compartimos algunos consejos para que puedas identificar, conservar y disfrutar los especiales vinos de guarda.

¿Qué son los vinos de guarda?

Definición y características

Luego de ser fermentados y antes de ser embotellados, los vinos pueden pasar desde semanas hasta años en distintos tipos de contenedores. Este periodo se conoce como “guarda” y cumple un rol fundamental al proteger al vino de su entorno, influyendo directamente en su sabor, textura aroma y color.

Los vinos de guarda son aquellos que tienen la capacidad de mejorar con el paso del tiempo, adquiriendo características únicas sin perder su esencia. 

Se destacan por su alta concentración de taninos, ácidos y azúcares, que actúan como conservantes naturales. Para crearlos, se emplea un minucioso proceso de vinificación, que generalmente incluye la crianza en barricas de roble.

Tipos de vinos de guarda

Cuando hablamos de vinos de guarda, no nos referimos a una cepa en particular, sino que pueden ser elaborados con diferentes tipos de uva y procedimientos.

Algunas cepas suelen evolucionar mejor, como el Merlot, Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc, Malbec, Syrah o Tempranillo, aportando las cualidades que los convierten en verdaderos vinos de guarda. Con el transcurso del tiempo, los vinos producidos con estas cepas y almacenados en barricas de roble, pueden desarrollar las características notas ahumadas. Incluso la variedad Tannat, según cómo haya sido elaborado el vino, puede ofrecer grandes vinos de guarda.

También pueden convertirse en vinos de guarda las cepas blancas como el Chardonnay, Riesling y Pedro Ximenez.

¿Cuánto tiempo se puede guardar un vino?

Factores que influyen en la guarda de un vino

Algunos de los factores que influyen para poder considerar a un vino de guarda son los taninos, la acidez, la graduación alcohólica, el tipo de uva, las condiciones de almacenamiento y el proceso de vinificación.

El tipo de almacenamiento del vino es crucial para determinar si es de guarda. Con frecuencia, se almacenan en barricas de roble, que pueden tener distintos tipos de tostado, antigüedad y tamaño. Cuanto mayor es el tostado de la madera, las notas ahumadas son más fuertes y mientras más pequeño es el contenedor, más influencia tiene el roble.

En otras ocasiones, los enólogos prefieren guardar el vino en tanques de acero inoxidable, como en el caso de los tintos o blancos con poca presencia de taninos, como el Cabernet Franc. Y otras veces en huevos de concreto, que ofrecen la ventaja de exponer al vino a bajos niveles de aireación, a la vez que la forma circular de los barriles fomenta la circulación del vino, enriqueciéndose con nuevas texturas.

Clasificación de los vinos de guarda según España

En España se suele dividir a los vinos de guarda entre Crianza, Reserva y Gran Reserva, según el tiempo de envejecimiento y los meses almacenados en las barricas de roble.

Los vinos tintos de Crianza son los que tienen un envejecimiento mínimo de 2 años, los blancos y rosados una maduración mínima de 18 meses, todos con un mínimo de 6 meses en barricas. 

Para los vinos tintos de Reserva, el periodo de envejecimiento debe ser de al menos 3 años, con 1 año de permanencia mínima en barricas. Y en blancos y rosados, 2 años totales y mínimo 6 meses en barricas. 

Por último, los tintos Gran Reserva, deben tener una maduración mínima de 5 años, de los cuales deben pasar 18 meses en barricas. Para los blancos y rosados, la maduración no debe ser menor a 48 meses, los primeros 6 en barricas.

En Argentina no aplica esta división, ya que cada bodega elige libremente cómo llamar a sus vinos, pero se usa “Gran Reserva” para vinos con crianza en barricas y larga estiba en botella. 

¿Cómo se guarda correctamente un vino?

Temperatura y humedad ideales para la guarda

El sabor del vino de guarda dependerá de cómo lo hayamos cuidado desde que fue embotellado. 

Para mantenerlo en perfectas condiciones, la temperatura del lugar donde se almacena debe mantenerse constante para todos los tipos de vinos de 11°C.

La humedad debería permanecer alrededor del 70% para mantener los corchos hinchados y evitar la oxidación. 

Mantener la humedad y la temperatura constantes, evitará cambios bruscos que alteren la evolución del vino.

vinos de guarda

Para obtener el mejor sabor, es aconsejable almacenar las botellas en posición horizontal, lo que ayudará a mantener el corcho húmedo y evitará la oxidación.

Respecto a la iluminación, la regla de oro es que no les dé la luz del sol directamente. Una buena opción puede ser la tecnología led, que no genera calor ni radiación ultravioleta.

Por último, es esencial evitar las vibraciones, que pueden perturbar el reposo y afectar la evolución de las botellas.

¿Es necesario girar las botellas durante la guarda?

Un mito común respecto al guardado de estos vinos es que hay que girar las botellas. 

Lo cierto es que no es necesario rotarlas, siempre que estén colocadas en posición horizontal. De esta manera, el corcho siempre estará húmedo y el vino no se oxidará.

Así como debemos evitar las vibraciones, el movimiento de las botellas tampoco es bueno para la correcta evolución del vino.

¿Cuál es la diferencia entre un vino de guarda y un vino joven?

Características organolépticas de los vinos de guarda

La principal diferencia entre un vino de guarda y uno joven radica en la complejidad de sabores. 

Los vinos de guarda, van más allá de las notas de frutas frescas características de los vinos jóvenes, presentando notas de cuero, tabaco y vainilla y una textura más suave en la boca, lo que puede servir como primer indicio para diferenciarlos. 

Como mencionamos, suelen ser añejados en roble, por lo que poseen mayor estructura, concentración y volumen.

 

Por otro lado, los vinos jóvenes permanecen en tanques de acero inoxidable o concreto hasta su embotellado, sin pasar por barricas de roble, o haciéndolo por un periodo demasiado corto. 

En cuanto al color, los vinos tintos jóvenes suelen ser rojos con tonalidades violetas, mientras que los tintos añejos presentan una coloración terracota.

Beneficios de la guarda en los vinos

El principal beneficio de la guarda de los vinos es que con el paso del tiempo alcanzan su plenitud. Los taninos se suavizan, los sabores se integran y la estructura del vino se equilibra. 

Al pasar el tiempo después de ser embotellados, las primeras notas frutales comienzan a transformarse para revelar aromas más sofisticados, con capas de complejidad que no se encuentran en vinos jóvenes.

Esta especie de metamorfosis es lo que les aporta la singularidad a los vinos de guarda, ideales para ser abiertos en ocasiones muy especiales.

¿Cuándo abrir un vino de guarda?

Cómo saber si un vino de guarda está listo para abrir

Esta interrogante es esencial para poder disfrutar el pleno sabor del vino, pero lamentablemente, no hay una fórmula para saber cuál es el tiempo exacto de guardado.

Aunque la edad recomendada varía según el vino, podemos empezar observando su color: si fue evolucionando hacia tonos más anaranjados o marrones, es un buen momento para tomarlo. 

También es importante identificar la variedad de uva. En vinos tintos, la variedad Cabernet Sauvignon, puede evolucionar hasta 20 años. Otros como el Pinot Noir, Merlot, Tempranillo, Nebbiolo también tienen buen potencial de guarda.

En el caso de los blancos, como el Chardonnay y Riesling, con los años adquieren mayor complejidad, por lo que son ideales para la guarda y podrán consumirse pasado cierto tiempo.

El reposo del vino en botella, especialmente del tinto, produce sedimentos. Para eliminarlos, se recomienda realizar la decantación antes de consumirlo, lo que implica pasar el vino a un decantador.

Este proceso sirve para separar los sedimentos y oxigenar el vino, realzando sus aromas y sabores. Como paso previo, es importante colocar la botella en posición vertical al menos 24 horas antes de abrirla.

 

decantador de vino de guarda

El tiempo de decantación puede variar, pero generalmente una hora antes de tomar el vino suele ser suficiente.

Si bien la decantación es una práctica recomendada para este tipo de vinos, existe un debate en torno a su utilidad. Al traspasar el vino a un decanter, éste entra en contacto con una gran cantidad de oxígeno, superior al de la botella, lo que acelera la oxidación y tiene un gran impacto en los aromas y sabores del vino. Es por eso que la decisión sobre decantar o no un vino, dependerá a veces de los gustos personales de cada uno.

¿Cuáles son los vinos de guarda más famosos del mundo?

Regiones vinícolas reconocidas por producir vinos de guarda

Los vinos de guarda se producen con más frecuencia en algunas zonas de Europa, donde por las condiciones climáticas, con menos sol y más lluvias, las uvas tardan más tiempo en alcanzar una madurez óptima, en contraste con las regiones vitivinícolas de Argentina, que son más secas. 

Aunque en Argentina no es una práctica muy común, nuestro país cuenta con una amplia gama de vinos de guarda procedentes de distintas bodegas.

Algunas regiones, como Gualtallary en el Valle de Uco, Mendoza, son conocidas por lograr buenos taninos con excelente frescura.

Algunas regiones famosas en el mundo por producir vinos de guarda son: Burdeos en Francia; Napa Valley en Estados Unidos; Duero en Portugal y La Rioja en España.

Ejemplos de vinos de guarda destacados

Entre los mejores vinos de guarda del mundo podemos mencionar:

  • Château Margaux: de Burdeos, Francia. Es uno de los cinco vinos dentro de la categoría de primeros crus (en francés, Premier Cru) en la Clasificación Oficial del Vino de Burdeos de 1855 y uno de los más caros del mundo.
  • Barolo Riserva: originario de la región del Piamonte, Italia. Es un tinto de gran cuerpo con sabor intenso.
  • Vega Sicilia Único: producido en Ribera del Duero, España es un ícono de la viticultura española y tiene un potencial de guarda de entre 40 a 60 años.

Dentro de los vinos de guarda argentinos destacamos a los siguientes: