Angélica Cocina Maestra: cómo es el nuevo restaurante de Catena Zapata

Angélica Cocina Maestra: cómo es el nuevo restaurante de Catena Zapata

Gastronomía nacional maridada con los mejores vinos del país y una encantadora arquitectura. Descubrí una experiencia única en el nuevo restaurante de la familia Catena Zapata.

Siempre estamos en la búsqueda de experiencias que nos permitan disfrutar de lo mejor de la vinicultura argentina con su deliciosa gastronomía. Por eso, esta vez te traemos una propuesta imperdible: Angélica Cocina Maestra, el flamante restaurante de la Bodega Catena Zapata

Con una arquitectura que emula la región italiana de la Toscana y un salón con vistas fascinantes a los viñedos, este lugar se encuentra en Agrelo, Luján de Cuyo, Mendoza en la misma finca que alberga a la icónica bodega La Pirámide.

El restaurante es un doble homenaje a la abuela de la familia Catena Zapata, Angélica Zapata. Por un lado, el nombre combina la profesión de Angélica (maestra) con su pasión por la cocina. Por otro lado, el salón principal en cada mesa tiene un tintero con una pluma y un auto de colección, evocando los tiempos en que Angélica enseñaba en escuelas rurales.

Un lugar que nos invita a viajar a través de la historia, deleitándonos con exquisitos platos maridados con algunos de los vinos más premiados del mundo.

Diseño Arquitectónico y Ambiente

Inspiración en el Viejo Mundo

El complejo, diseñado por el arquitecto Ricardo Zumel, fue concebido como un homenaje de la familia Catena al “Viejo Mundo”, inspirado en las antiguas aldeas del Siglo II a.C. del territorio que hoy conocemos como Italia.

La idea había comenzado hace unos 15 años, cuando Laura envió una foto de una torre de ladrillo en el sur de Italia a su padre, Nicolás Catena. Desde entonces ambos deseaban usar ese estilo arquitectónico en un edificio.

Construido sobre el sótano de una antigua bodega de 1920, todo está cuidadosamente pensado para sumergirnos en un ambiente medieval. Las sillas de mimbre, el uso del calicanto, el piso de madera con barricas usadas, la fuente en el patio interno y una torre con una escalera en espiral, todo nos envuelve en una atmósfera especial.

De lejos, se ve la construcción de piedra a un costado del viñedo, con la majestuosa cordillera de fondo. Desde el restaurante puede apreciarse también el homenaje que la familia realizó al “Nuevo Mundo”, la bodega en formato piramidal.

arquitectura del restaurante angelica cocina maestra

Experiencia del Paseo

La experiencia comienza con un paseo guiado a través de un pasillo subterráneo decorado con obras de arte elegidas por la familia. Este pasillo conduce a la base de la torre en la que se encuentra la Sala del Espejo, donde la principal atracción es la piedra obsidiana negra iluminada por los rayos del sol que llegan desde lo alto. Allí es posible encontrar “el reflejo del alma”, en palabras de Nicolás Catena.

Continuando el paseo llegamos a la cava subterránea, donde funciona la destilería. Allí nos convidan con una degustación de Vincenzo, el vermú rosso de la casa, como prólogo de la experiencia gastronómica.

El alambique, los barriles y los botánicos comparten el espacio con un wine shop donde podemos encontrar algunas botellas especiales de los grandes vinos de Catena.

Al salir, podemos apreciar todo el complejo arquitectónico: las galerías en forma de arcos que dan una panorámica de los viñedos, una fuente de estilo medieval en el centro del patio, escaleras, olivos, caminos empedrados y una torre con escalera en espiral que sirve como mirador para apreciar el paisaje. 

El Gran Salón

Al ingresar al Gran Salón, el corazón del restaurante, nos llevamos una grata sorpresa.

Nos encontramos con un espacio cálido, con paredes de piedra, vigas de madera, techos altos y el suelo hecho con madera reciclada de barricas usadas, una auténtica obra de arte.

Pero, lo que nos termina de deslumbrar definitivamente es el paisaje que se despliega a través de los amplios ventanales, especialmente en dirección hacia el este, desde donde tenemos una vista privilegiada de La Pirámide, que emerge entre los viñedos.

La mesa espera lista con casi una decena de copas, seleccionadas especialmente para realzar las características de cada varietal que iremos degustando a lo largo del almuerzo.

Angelica cocina maestra

Experiencia Gastronómica

En este restaurante, el menú gira en torno a los vinos de la casa. De hecho, tal como lo describe Laura Catena, es un verdadero “restaurante de vinos”, donde la comida está pensada para acompañarlos, y no al revés.

La carta de vinos se llama “Catas” y surge de reuniones de catas que hacemos Nicolás Catena, Alejandro Vigil y yo para seleccionar los vinos. Luego, Alejandro se acerca al equipo de chefs con un concepto de maridaje para cada vino. Tenemos dos enfoques: uno es el enfoque complementario donde el vino y la comida se mezclan entre sí; otro, donde la comida exagera algún aspecto del vino. Alejandro lo llama el maridaje a favor o maridaje en contra

El almuerzo consta de un menú de diez pasos pensado para celebrar los vinos de la bodega, con carnes locales y productos regionales, con opción vegana y sin glúten. 

Lo que hace especial a la experiencia es que se puede elegir entre seis tipos de maridaje diferentes: Angélica, Domingo Vicente, La Famiglia Unita, Sugerido, Paseo por Catena y Escalera al Cielo, con el Estiba Reservada del 2006 al 2013.

En el menú se despliegan distintos colores, sabores y texturas que generan una experiencia sensorial única al ser acompañados con los vinos de la bodega.

Ingredientes de la Huerta

La frescura de los ingredientes tiene una razón de ser: provienen de su propia huerta, donde cultivan distintas hierbas aromáticas; hortalizas, como remolacha, rabanitos, zapallo, lechuga, puerro, cebolla de verdeo, berenjenas y distintas variedades de tomates.

Los vegetales y hierbas seleccionados cuidadosamente e incorporados en cada plato, aportan el toque de frescura y autenticidad a la experiencia culinaria.

Servicio y Atención

La propuesta gastronómica y el servicio se encuentran a cargo del equipo de Casa Vigil, el renombrado restaurante de Alejandro Vigil, enólogo de Catena Zapata.

El equipo está formado por los talentosos chefs Ivan Azar y Martín Morandini y el sommelier Agustín Paiva.

Como es de esperarse, el restaurante ofrece un servicio de alta calidad. El personal se ajusta perfectamente al ritmo de la comida, sirviendo y retirando los platos en los momentos precisos. Detalles que crean una experiencia que hace que todos los comensales se sientan como invitados especiales.

Platos Destacados

Primeros Pasos

Los primeros dos pasos llegan juntos para abrir el apetito. Comenzamos con unas aceitunas salteadas con levadura deshidratada, seguidas de un sorbete de salmorejo (similar al gazpacho, pero helado) con suero de parmesano, aceite de oliva y brotes de ciboulette. Acompañado de un DV Catena Chardonnay – Chardonnay 2019, proveniente de Altamira y Agrelo.

Platos de Pasta

Luego el tercer paso, la pasta: un fagottino con arvejas y menta, con una deliciosa salsa de queso de cabra, aceite de ají y perejil, con unos chips crujientes. Este plato marida perfecto con el vino que nos sirvieron: Angelica Zapata Chardonnay 2019, de buen cuerpo y notas lácticas.

Pasamos a los platos de carne, empezando con un gravlax de trucha, curada durante seis horas con sal, azúcar y cítricos, servida con crema, aceite y espuma de hinojos, ricota y huevos de trucha. Todo acompañado con un DV Catena Nature método Champenoise, espumante 70% Pinot Noir y 30% Chardonnay.

Con el quinto paso disfrutamos de una panceta crocante con demi-glace de cerdo, con limón y vinagre de manzana, acompañada de puré y polvo de manzana verde, maridado con un DV Catena Garnacha de Lunlunta 2020, un vino de baja intensidad, con gran acidez refrescante.

plato de carne en angelica cocina maestra

Continuamos con una molleja grillada y laqueada con jalea de membrillo, aceite de ciboulette, crema de coliflor y polvo de repollo morado, acompañada de un Angélica Zapata Cabernet Franc 2018, una elección audaz para un plato que suele asociarse con vinos blancos.

Finalmente, antes del postre, llega el plato fuerte: un T-Bone Steak de 700 gramos con demi-glace y milhojas de papas con tomillo, acompañado de salsas criolla, chimichurri y provenzal. El vino que lo acompaña está a su altura: Nicolas Catena Zapata 2019, un blend de Malbec y Cabernet Sauvignon con un toque de Cabernet Franc, elaborado a  partir de una selección de parcelas de los viñedos de Gualtallary y Altamira.

Momento del Postre

Llegando al final de la velada, nos deleitamos con un exquisito plato de quesos y dulces regionales, incluyendo criollo, fontina, cuartirolo, acompañados de dulce de membrillo, batata, higo confitado y frutilla en almíbar, armonizado con un Blanco Histórico DV Catena, corte de Semillón y Chenín de Agrelo.

A continuación nos ofrecieron un refrescante té helado de menta, tomillo, limón, cedrón y burro, con espuma de membrillo. El bajativo perfecto para limpiar el paladar antes del broche de oro: el postre.

El último paso es un panqueque relleno de dulce de leche, con crumble de quinoa, parfait de dulce de leche y helado de banana, espolvoreado con polvo de zanahorias y maridado a la perfección con el Saint Felicien Semillón Doux 2014, un dulce natural de Semillón botritizada.

Con una propuesta gastronómica excepcional que gira en torno a los grandes vinos de la bodega, una arquitectura impresionante y paisajes increíbles, Angélica Cocina Maestra es una visita obligada para los apasionados del vino. Este restaurante nos trae la oportunidad de adentrarnos en la historia de la familia Catena Zapata y de la tradición de la vitivinicultura argentina. 

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