8 vinos argentinos para disfrutar esta primavera y salir de los clásicos

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8 vinos argentinos para disfrutar esta primavera y salir de los clásicos

Con la llegada de la primavera, los días se alargan, se multiplican las reuniones al aire libre y aparecen más ocasiones para abrir y compartir una botella de vino. Es también un buen momento para salir de lo convencional y animarse a descubrir nuevas variedades, estilos y formas de elaboración.

¿Qué vinos elegir para esta primavera? Las posibilidades van mucho más allá de los blancos y rosados tradicionales. Desde tintos que se disfrutan ligeramente frescos hasta variedades poco habituales y elaboraciones que sorprenden por su textura, sus aromas o su personalidad, el vino argentino ofrece cada vez más alternativas para quienes buscan probar algo diferente.

Para esta temporada, nuestro sommelier seleccionó ocho vinos argentinos que muestran diferentes facetas de la vitivinicultura actual: blancos con elaboraciones poco convencionales, un rosado gastronómico, un vino naranjo, tintos con identidad propia y un espumante elaborado con una variedad poco habitual. Ocho etiquetas para explorar nuevos sabores y acompañar las comidas y encuentros de primavera.

¿Un Torrontés que se aleja del estilo tradicional? Esa es la propuesta de Le Petit Voyage Torrontés, de Mundo Revés, el proyecto de los enólogos franceses Quentin Pommier y Thibault Lepoutre en el Valle de Uco, Mendoza.

Elaborado con uvas de Los Chacayes, este vino muestra una faceta diferente de una de las variedades blancas más emblemáticas de Argentina. Su contacto prolongado con las pieles y su crianza en concreto contribuyen a darle mayor textura y estructura, sin dejar de lado la identidad aromática del Torrontés.

¿Con qué acompañarlo? Es una opción interesante para platos especiados, cocina asiática, vegetales asados o preparaciones con sabores intensos. Una elección para quienes ya disfrutan del Torrontés y quieren explorar una versión con mayor presencia en boca.

Si querés conocer más sobre sus distintos estilos, te invitamos a leer nuestra guía del Torrontés argentino.

Si pensás que los vinos blancos son siempre ligeros y delicados, Luca Chardonnay G Lot puede hacerte cambiar de opinión. Elaborado con uvas de Gualtallary, en el Valle de Uco, forma parte del proyecto de Laura Catena, que apuesta por expresar el potencial de viñedos seleccionados de Mendoza.

Este Chardonnay combina frescura con una textura cremosa y envolvente. Su paso por barricas de roble le aporta complejidad y volumen, mientras que su acidez mantiene el equilibrio. El resultado es un blanco con cuerpo y personalidad, que demuestra que la frescura no está reñida con la intensidad.

¿Con qué acompañarlo? Es una excelente alternativa para pescados al horno, pollo con hierbas, risottos de hongos o pastas con salsas cremosas. Un blanco con suficiente estructura para acompañar platos que habitualmente serviríamos con un tinto. 

Aunque es una de las grandes variedades blancas de Alemania, el Riesling todavía tiene una presencia limitada en Argentina.  Zuccardi Polígonos San Pablo Riesling es una invitación a descubrir cómo se expresa esta cepa en los viñedos de altura del Valle de Uco.

Elaborado por Sebastián Zuccardi con uvas de San Pablo, una zona fría de Mendoza cercana a la cordillera, este blanco se destaca por su acidez vibrante, sus notas cítricas y su carácter mineral. La fermentación con levaduras nativas y la crianza en concreto buscan preservar la expresión de la variedad y de su lugar de origen.

¿Con qué acompañarlo? Su acidez lo convierte en un excelente compañero de mariscos, ceviches, pescados blancos o preparaciones con notas cítricas. Una alternativa para quienes disfrutan de los blancos frescos, pero quieren explorar una variedad menos frecuente en las bodegas argentinas.

No todos los rosados están pensados únicamente para el aperitivo. Algunos ofrecen una combinación de fruta, textura y acidez que los convierte en buenos compañeros de una comida, como es el caso de Cuartel 2 Syrah Rosado, de Marchiori & Barraud.

Elaborado íntegramente con Syrah, este vino proviene de Finca La Esperanza, en Mendoza. Detrás de la etiqueta están Andrea Marchiori y Luis Barraud, dos reconocidos enólogos. Su fermentación en acero inoxidable busca conservar el carácter frutal de la variedad, con aromas florales que recuerdan a pétalos de rosa y notas cítricas de pomelo rosado y lima. En boca, la acidez aporta vivacidad y equilibrio, mientras que su textura permite acompañar distintos platos sin perder protagonismo.

¿Con qué acompañarlo? Es una buena elección para salmón grillado, carnes blancas, vegetales asados o una tabla de quesos de intensidad media. Un rosado que demuestra que no hace falta reservar este estilo únicamente para las picadas o los aperitivos.

Si querés conocer más, te invitamos a descubrir las características y variedades de los vinos rosados.

Si todavía no probaste un vino naranjo, Santa Julia El Zorrito es una buena opción para empezar. Elaborado por Bodega Santa Julia, en Maipú, Mendoza, demuestra cómo una técnica de vinificación diferente puede transformar la expresión de una variedad tan conocida como el Chardonnay.

A diferencia de los blancos tradicionales, los vinos naranjos se elaboran manteniendo las pieles de las uvas blancas en contacto con el mosto durante parte de la vinificación. En El Zorrito, esa maceración dura 15 días y favorece la extracción de color, aromas y taninos. Además, fermenta con levaduras indígenas y se embotella sin filtrar.

El resultado es un Chardonnay muy distinto del que solemos encontrar en una copa: con una textura más marcada y una ligera sensación tánica que puede recordar a algunos tintos.

¿Con qué acompañarlo? Puede funcionar muy bien con risottos de hongos, vegetales grillados, quesos semiduros o preparaciones especiadas. Una buena puerta de entrada al mundo de los vinos naranjos y sus posibilidades gastronómicas.

¿Quién dijo que los tintos no son para los días cálidos? Algunos vinos, especialmente los de taninos suaves y perfil frutal, resultan muy agradables cuando se sirven ligeramente frescos. El Salvaje Pinot Noir Orgánico, de Casa de Uco, es una buena opción para descubrirlo esta primavera.

Elaborado con uvas orgánicas de Los Chacayes, Valle de Uco,  se destaca por sus aromas de cerezas y frutos rojos, su textura sedosa y sus taninos suaves. Su elaboración sin paso por barricas de roble favorece el protagonismo de la fruta, dando lugar a un tinto delicado y equilibrado.

¿Con qué acompañarlo? Servido entre 14 y 16 °C, es una buena elección para pollo con hierbas, risotto de hongos, empanadas de verduras o una tabla de fiambres suaves. Una alternativa para seguir disfrutando de los tintos cuando empiezan a subir las temperaturas.

Si querés explorar más sobre esta variedad, descubrí las diferencias entre el Pinot Noir argentino de Patagonia y Valle de Uco.

La Criolla está viviendo una nueva etapa en el vino argentino. Durante mucho tiempo asociada con vinos sencillos y de consumo cotidiano, hoy despierta el interés de productores que buscan recuperar su historia y demostrar todo su potencial. Uno de ellos es Alejandro Vigil, quien junto con Adrianna Catena creó Aleanna, la bodega detrás de los reconocidos vinos El Enemigo.

Su Amiguito Criolla propone una interpretación contemporánea de la Criolla Grande. Elaborado con uvas de Rivadavia, Mendoza, este vino fermenta con levaduras indígenas en ánforas de arcilla y no tiene paso por barricas de roble. Esta elección busca preservar el carácter frutal de la variedad y ofrecer una expresión más directa de su origen. 

¿Con qué acompañarlo? Es una buena alternativa para empanadas de carne, pizzas caseras, pastas con salsa de tomate o una picada de quesos y embutidos. Un vino que invita a redescubrir una parte de la historia vitivinícola argentina desde una mirada contemporánea.

¿Quién dijo que hay que esperar una celebración para abrir un espumante? Las burbujas también pueden acompañar una comida, una picada al aire libre o simplemente una reunión entre amigos. Y si la idea es probar algo distinto, Alma 4 Viognier tiene un diferencial interesante: está elaborado con 100 % Viognier, una variedad poco habitual en este tipo de vinos.

Originaria del Valle del Ródano, en Francia, la Viognier es una uva blanca reconocida por sus aromas a frutas de carozo, como durazno y damasco, y sus notas florales. Estas características encuentran una expresión particular en este espumante del Valle de Uco, elaborado por Alma 4, un proyecto creado por cuatro enólogos mendocinos, entre ellos Sebastián Zuccardi, para explorar nuevas posibilidades en la elaboración de espumantes argentinos.

Producido mediante el método tradicional, con segunda fermentación en botella y crianza sobre levaduras, Alma 4 Viognier combina aromas frutales y florales con delicadas notas de panificación. En boca ofrece una acidez refrescante, matices cítricos y un final seco y equilibrado.

¿Con qué acompañarlo? Es una excelente opción para mariscos, pescados, quesos suaves o entradas con vegetales. Una invitación a descubrir el potencial del Viognier en los espumantes argentinos.

¿Y si esta vez elegís algo distinto?

A veces, para encontrar un nuevo vino favorito, alcanza con animarse a probar una variedad poco conocida o una interpretación diferente de las cepas de siempre. Estas ocho etiquetas son una muestra de la diversidad que ofrece hoy la vitivinicultura argentina y de las muchas posibilidades que tenemos para disfrutarla.

En Enotek podés encontrar los vinos de esta selección y muchas otras propuestas de bodegas argentinas para acompañar tus próximos encuentros.